COMENTARIOS ELECTORALES

partidos-politicos-colombianosLa pobreza de este país no solo se evidencia en sus calles y en el modo de vida de la mitad de su población, también se evidencia en la forma de pensar y de actuar de sus ciudadanos. Aclaro, de forma egocéntrica tal vez, que me excluyo al menos de los de la pobreza mental y de comportamiento antes de que cualquier lector piense que yo hablo como si no fuera colombiano. Lo soy orgullosamente pero, insisto, no estoy en ese grupo.
Volviendo al tema, nacimos pobres, hemos crecido pobres y estamos condenados a seguirlo siendo de por vida. Es el colmo que en este país con cifras macroeconómicas que ya ni valen la pena citar, se gasten tantos miles de millones de pesos del bolsillo de, ahora sí, NOSOTROS los contribuyentes en unas consultas intra partidistas para seleccionar candidato presidencial. Que locura, yo me pregunto, qué culpa tenemos los colombianos de bien de que una manada de bandidos reunidos en unos mal llamados partidos no se pongan de acuerdo en de quién es el turno ahora de intentar robarse el país? Eso es asunto de ellos y si no se pueden poner de acuerdo pues que ellos paguen sus propias consultas. Ahora, para terminar de agravar la situación, solamente la irrisoria cifra del 8% del total del censo electoral del país le hizo juego al chiste de los “partidos”, entonces, todo ese esfuerzo, todo ese dinero, todo ese tiempo, para lograr una abstención del 92%, que entre otras, debe ser una cifra record (de verdad, deberíamos pedir una certificación oficial de la cifra para ver si la inscribimos en el libro Guiness).
Por otro lado, los lentejos de azul, que aun no saben quién es el payaso que van a lanzar a la contienda presidencial, no participaron en la jornada de consulta por motivos que para mí son algo incomprensibles y que tal vez respondan a una verdadera estrategia oculta del presidente para tener un panorama más claro de cómo va a quedar organizada la “oposición” y así poder actuar con miras a su tercer reinado. Finalmente la godarria va a hacer su consulta en el primer semestre del 2010, así que solo esperemos que en esa oportunidad no les dé por costear la pantomima de cuenta de la educación, la salud y la infraestructura que los colombianos tanto necesitamos.
Y para finalizar, opinión muy personal, de los pocos que votaron, los poquitos que lo hicieron en la lista del Polo, dejaron muy en claro su pobreza mental eligiendo a Gustavo Petro como su candidato presidencial. Bueno, tampoco había de donde, es más, si me hubieran obligado a votar en la lista del Polo lo hubiera hecho en blanco. Y por el lado del liberalismo veo a Rafael Pardo bien, lástima que se va a quemar, porque, gústenos o no, el señor Uribe nuevamente va a barrer.

1 X 2 X 3 X 4 X 1000 Y GANANDO

pesosComo todo lo temporal tiende a volverse permanente, sobre todo en temas de impuestos y sobre todo en este gobierno, para la muestra el “aclamadísimo” impuesto al patrimonio para poder sostener la seguridad democrática en el campo y la inseguridad en las ciudades; lo que en los 90’s empezó como una medida de salvamento para la banca colombiana durante la crisis económica, y cuya tarifa era de 2 pesos de impuesto por cada 1000 pesos transados, se fue convirtiendo poco a poco en un monstruo que hoy en día no solo no ha desaparecido, sino que se ha enquistado en nuestra cotidianeidad con una para nada despreciable tarifa del 4 X 1000.

Los argumentos reales del gobierno para sostener este impuesto no los conocemos (cuando digo gobierno no me refiero necesariamente al de Uribe sino a los que han pasado y a los que pasarán sin preocuparse por tan recesiva medida). Y es que es un contrasentido pretender bancarizar todo el país, es decir, aumentar la penetración del uso de los servicios bancarios y en especial el acceso al crédito; si de forma paralela hay gravámenes que desestimulan la utilización de dichos servicios, puesto que finalmente termina siendo más costoso guardar el dinero en el banco que bajo el colchón, o pedírselo prestado a una institución financiera que al agiotista del barrio.

En este sentido, los banqueros hoy por hoy le piden al gobierno que elimine el impuesto y sacan sus propias cifras para demostrar que el porcentaje de pérdida de recaudo ha ido incrementando en la medida en que el gravamen ha ido ganando terreno; es decir, han querido argumentar que su negocito va mal por culpa del dichoso N x 1000. Sin embargo, en las noticias económicas de hoy 1 de septiembre de 2009, se hace una especial mención a que en el periodo enero – julio del presente año, las entidades financieras colombianas ganaron cinco billones de pesos (USD 2500.000.000), lo que equivale a 1,3 billones de pesos (USD650.000.000) más que las utilidades registradas en el mismo periodo de 2008; y eso que anda mal la tiendita.

En efecto, y a pesar del 4 X 1000, la bancarización del país va en aumento, tal vez no al ritmo al que debería hacerlo pero ahí va; sin embargo a mí nadie me saca de la cabeza que esos ingresitos adicionales de las entidades financieras colombianas tienen que ver con los altos costos que para el usuario representa hacer uso de la banca. Entiéndase por esto cobros excesivos como las cuotas de manejo, usos de cajero electrónico, consultas de saldo en oficina, en cajero electrónico y por teléfono; uso de las plataformas y portales web, consultas a las centrales de riesgo, uso de redes de otros bancos, certificaciones, cheques de gerencia y entre otras tantas hasta la papelería!!!!!….sí, la papelería, por si no se había dado cuenta vaya a su entidad financiera y haga un crédito para que vea que hasta la papelería le cobran. A esto podríamos sumarle los costos no monetarios como las filas, tiempos de respuesta desastrosos, etc. Y es que hay que ser conscientes de que no se puede pretender que nos presten servicios gratis, finalmente el seños Luis Carlos Sarmiento Angulo también tiene que comer y tiene una familia por alimentar; sin embargo es una realidad que los bancos en Colombia caen en una de dos categorías, o son muy ineficientes y por eso deben cobrar todo lo que cobran para subsanar su ineficiencia, o son unos facinerosos que se aprovechan de lo tolerantes que somos los colombianos y nuestra prole. Yo optaría mas por la segunda, porque creo que operativamente han logrados niveles de eficiencia para nada despreciables, a pesar de que no lo reflejen frente a los usuarios.

Siendo así las cosas, por un lado los N X 1000 y por el otro el costo de los servicios financieros; los promotores de uno atacan al promotor del otro y cada uno defiendo al suyo; y en el medio el ciudadano de a pié que tiene que aguantarse los embates de los dos porque lastimosamente si no se tiene ninguna relación con el sistema financiero no se es nadie en este país, no se existe, y al tener ese vínculo con esas obscuras instituciones se debe entonces pagar el X 1000 de turno.

El gobierno recauda sus miles de millones y las instituciones financieras con sus 5 y pico billones de pesos de ganancias semestrales; mejor dicho, 1 X 2 X 3 X 4 X 1000 y ganando!!!.