No hace mucho tiempo, en un blog que con alguna frecuencia visito, leí un interesante escrito sobre la verdadera edad de los países. El autor plantea que así como la verdadera edad de los perros es su edad biológica multiplicada por 7, los países también tienen un edad; para lo cual y sin dejar claro como lo hizo, estableció que su verdadera edad era el resultado de dividir su años por 14, obteniendo así su correspondencia humana. Yo en un ejercicio un poco improvisado y con tufillo de plagio, he decidido hacer un ejercicio similar con las ciudades Colombianas.
Si tomamos como fecha original de independencia el 20 de julio de 1810 y utilizando la técnica del blogista calculador, Colombia tendría una edad aproximada de 14 años y unos pocos meses. Ya este punto de partida es algo extraño, porque si las ciudades que son sus hijas/os superan la edad de la madre, hay una sugerencia implícita de la existencia de pequeños huérfanos recogidos y adoptados casi desde el mismo momento en que nuestro querido país salía de la entrepierna de la madre España, que por cierto nadie sabe a ciencia cierta en cuantos años anda, pero de lo que si hay certeza es que fuimos embarazo de riesgo, porque cuando nos tuvo seguro que ya sobrepasaba los 40. Pero bueno, volviendo al tema y siguiendo con el ejercicio, a continuación ilustro algunos ejemplos de nuestra realidad nacional, yendo de mayor a menor por aquello de primero edad, dignidad y gobierno.
Santa Marta, es una costeña de 34 años y medio con un serio problema de autoestima, ya que a esa edad el tren se fue y la dejó como la tía solterona de la patria. La solución que ha encontrado a sus problemas de insatisfacción es permitir que entre dos y tres veces por año, hombres mucho más jóvenes que ella, se la follen en una orgía loca regida por el licor y la droga. Además pensando en los periodos en los que no la visitan, ha sembrado bananos en cantidades en los alrededores de su casa para entretenerse con ellos.
Cartagena es la gemela fraterna de Santa Marta, está por los 33 casi 34 y la leve diferencia se debe a que la de Bastidas se le vino a España unos segundos antes que la de Heredia. De hecho esta es la malparida, la de los traumas, la de los conflictos, la que pasó hambre en su infancia y hoy se siente orgullosa de ello. Pero claro que se tiene que sentir orgullosa, si hoy es el prototipo de la costeña de buena familia, sensual, exitosa y sofisticada, le gusta la buena mesa y se vale de su autosuficiencia e independencia para acostarse todo el año con quien le venga en gana, para eso, como puta errante, tiene acceso a cientos de hoteles por la zona donde vive.
Cali es una espontánea negra candente que está llegando ya a los 34, bien formada, voluptuosa, buenona, adicta y viciosa. Le gusta la rumba en exceso, no importa el día de la semana, siempre y cuando encuentre en ella a un hombre adinerado, sin importar de donde sea la plata, que la ayude a ponerse más buena y la defienda de las miradas. Cuando nació, a pesar de ser mayor que su hermana Popayán, se quedó como desnutrida, no crecía y todos se olvidaron que ahí estaba; pero dicen que entrando en la adolescencia se untó aceite de pata por todos lados y le crecieron nalgas y puchecas, se puso buena y muchos empresarios e industriales quisieron y empezaron a salir con ella.
Popayán, hermana menor y casi siamesa de Cali, anda por los 33 y pico, casi 34. Nadie tiene muy claro por qué si su hermana mayor es como es, esta es borracha y de espíritu grisáceo, se quedo casi sin teticas, sin nalgas, salió pálida, morronga y mojigata, por eso los niños de plata no se fijan en ella. Siempre se cree de mejor familia y habla de abolengos y blasones, el problemas es que nadie le hace caso porque saben que mas de la mitad de lo que dice es mentiras y que solo quiere llamar la atención. Incluso muchos ni saben normalmente por donde anda y hasta algunos la confunden con una tal Silvia, quien en realidad es una lesbiana que de vez en cuando se enreda con Cali.
Bogotá es un tipo rudo de 33 años. El tipo es de platica y por eso se cree mas que todos, pero a veces no se acuerda que esa platica la ha hecho es justamente gracias a los hijos de los demás que se van a ayudarle. El tipo vive de su apariencia y así se conquista a muchas viejas, pero cuando ya lo conocen a fondo se dan cuenta que solo es un frívolo desordenado y que quizá sea mejor volver a casa. Ahora, su éxito es indiscutible, pero se debe a que el jefe lo convirtió en su mano derecha y lo dotó con todos los poderes necesarios para que administre la empresa. Vive tan ensimismado y es tan egocéntrico que ni cuenta se da de la realidad de nadie, e incluso le gusta cagarse en los demás.
Barranquilla,de 27, es el hermano menor y bobo de Santa Marta y Cartagena. El tipo no sabe que hacer de su vida, entonces un día le da por que despega y se va de la casa porque quiere volar con alas propias, pero siempre al final del año regresa, no vuelve a trabajar, se pone a tomar trago y eso le dura como hasta el miércoles de ceniza, con lo que pierde todo el terreno ganado cuando le dio por crecer y desarrollarse solo. Resulta que el tipo le tiene miedo al agua, entonces casi no se baña y cada vez que va a llover sale corriendo a refugiarse en su casa, no importa que su mamá se esté casando, él simplemente no sale. Pero eso sí, dígale que hay rumba y verá que la pereza, a quien suele respetar muchísimo por ser madre, desaparece inmediatamente y no importa si llueve o si hay que bañarse, pues a la voz de carnaval sale corriendo.
Medellín es una hembrita de 23 casi 24 que es una putería, tanto por buena gente y echada pa´lante como en el sentido literal de la palabra, ¿no ven que por flojita de piernas fue dejando cuando tenía como 12 años 3 hijas regadas de las que no se sabe bien quien es o son los padres? Con una sensualidad a flor de piel y un deseo incontrolable de ser deseada, salió de su casa como a los 13, se puso tetas y se agrandó el trasero, se volvió empresaria y fue exitosa, entonces logró la independencia financiera por lo que pensó que nadie podría meterse con ella, así que se volvió un poco lujuriosa, se come al que le da la gana, a veces por gusto o a veces por plata. A pesar su apariencia cosmopolita es montañera y mal hablada y no ha podido olvidar sus costumbres campesinas.
Para terminar de ilustrar mi punto, les voy a hablar de tres hermanas que nacieron separadas por escasas horas, las tres son hijuelas de Medellín, pero no hay mucha claridad de con quién.
Manizales, Armenia y Pereira, son un trío muy peculiar, hermanas de la misma madre pero probablemente de padres diferentes, no hay mucha claridad en ese tema, lo que seguramente justifica las profundas diferencias de personalidad entre ellas.
Manizales, la mayor, es una blanca niña que anda por los 11 y piquito y es evidente que su papá era un distinguido y emprendedor hombre de negocios o al menos es lo que ella refleja. Es una ardua trabajadora del campo y de la industria, seria, elegante y protocolaria, lo cual la hace aburrida. Como le gusta el clima frío se viste de manera muy clásica y nadie ha podido ver sus verdaderos atributos, incluso se rumora que no hay nada interesante para ver. Más o menos una vez al año se olvida de sus atuendos de monja y se revela contra el mundo, se enfiesta, lo da a diestra y siniestra y para colmo de males lo festeja dando unos grotescos espectáculos en los cuales hasta manda a matar algunas reces.
La hermana que le sigue es la más dañadita de las tres. Con tan solo 10 añitos Pereira es una “niña” de reconocida fama putesca. Es una trabajadora incansable y eso para todos es evidente, incluso da la impresión que ha logrado mucho para su corta edad. Pero es que en ese afán de trabajar y de conseguir dinero, se ha ido a vivir por unos periodos de tiempo a los Estados Unidos y por otros a España, donde decidió que el camino mas fácil a la cima era dándolo por cualquier dinero. Es una niña alegre que recibe de brazos abiertos en su casa a cualquier foráneo, lo que seguramente también le ha permitido hacer buenos negocios gracias a los cuales ha podido construir y embellecer su lugar de residencia. Es algo vaga y piensa mucho en la fiesta, de ahí su sobrenombre de Querendona, Trasnochadora y Morena.
La menor de las tres, de tan solo 8 añitos y medio, es Armenia. Le dicen la niña milagro, pero aun no se sabe si es por que a pesar de andar muy junta con su hermana Pereira aun no se ha prostituido, o si es porque tan joven, sin un papá y abandonada por su mamá y ahí va dando la pelea por la vida con cierto grado de éxito. Eso si, lo que tiene de niña lo tiene de marihuanera, que cosa tan terrible como sucumbe ante el porro. Pero a la niña le gusta trabajar, sale a los campos a sembrar y cosechar café con alguna frecuencia y con esta actividad se ha ahorrado sus pesitos, incluso le ha alcanzado para montar una buena zona de juegos y recreo en el patio trasero de su casa.
Creo que estos breves ejemplos sirven para ilustrar mi punto, aunque me hubiera gustado hacer un recorrido más amplio por la geografía nacional. Por favor, cualquier comentario a favor o en contra, no duden en hacerlo que ya veremos como lo tratamos.
P.D.
Por cierto, yo soy de la morronga Popayán y vivo en la voluptuosa Cali.
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Está muy bueno carajo!!!!
Pense que Popayan era un man… tan huevón como el Autor… me reí mucho… jejejeje