Contrastes.

Fuente: http://mirinconcitosecreto-littlebell.blogspot.com/
Primer acto:
Presidente Uribe: reconstruya usted a Haití
Por Daniel Samper Ospina
Revista Semana, sábado 23 de Enero de 2010
Contrario a lo que piensan algunos desconsiderados que lo tildaron de populista por su noble intención de visitar Haití, yo no sólo estoy de acuerdo con que el presidente Uribe viaje a ese país, sino que creo que debe instalarse allá por varios años.
Sé que es un gran sacrificio para Colombia, pero entendámoslo: ya gozamos el privilegio de tenerlo durante dos períodos y ahora es justo compartirlo con otros países que también merecen salir del subdesarrollo.
Seamos solidarios de verdad. Haití necesita una ayuda verdadera. No se trata de pequeños paliativos: no se trata de que Galy Galiano organice un concierto en beneficio de los haitianos o de que Claudia Hoyos vuelva a vestirse de pilandera para recaudar fondos. Sé que en Colombia sobra gente solidaria como Marlon Becerra, que seguramente ofrecerá diseños de sonrisa a los damnificados con muy buenos descuentos.
Pero no nos engañemos: esas no son ayudas estructurales. Son limosnas. El único de esos gestos que me parece justificable es el de René Higuita, que aprovechará su partido de despedida este domingo para recaudar fondos que ayuden en la reconstrucción de Haití; a su vez, unos damnificados jugarán fútbol en Puerto Príncipe para recaudar fondos que ayuden a la reconstrucción de René Higuita.
Salvo ese caso, los demás son débiles. Si el propósito verdadero es hacer de Haití ya no digamos un pueblo que supere un terremoto, sino un país moderno, que ingrese al Primer Mundo y que respete las leyes y la Constitución, no podemos ser mezquinos: debemos desprendernos del presidente Uribe y compartirlo con ellos.
No es fácil para mí solicitarlo. Lo hago reteniendo las lágrimas. Pero su misma doctrina me enseñó a tener el corazón grande, y por eso tomo impulso para decírselo:
Presidente Uribe: diríjase cuanto antes a Puerto Príncipe. Monte allá una tienda de campaña, usted, que vive de campaña, y traslade a todo su gabinete a esa tierra devastada para sacarla adelante.
No deje uno solo de sus ministros acá, salvo, quizás al de Hacienda: la mueca de tragedia con la que siempre anda es lo que menos necesitan ver los damnificados en estos momentos.
Salvo él, vaya con todos.
Y aplíquele a ese sufrido pueblo la misma receta milagrosa con que cocinó nuestro despegue definitivo.
Ordénele al ministro de Obras que inicie las tareas de reconstrucción de Puerto Príncipe cuanto antes; que construya autopistas y carreteras de doble calzada; que edifique rápidamente el aeropuerto, tal y como lo hizo con el de Bogotá; solicítele que haga todo de forma clara y expedita a través de unas licitaciones transparentes que pueda ganar el doctor William Vélez. Porque el doctor Vélez también debe ir allá, a Haití, a colaborar con su ímpetu empresarial.
Para apaciguar socialmente a la población, convenza a el ‘Píncher’ Arias de que retire su candidatura y se vaya con usted a organizar la repartición de tierras: que otorgue subsidios y expida incentivos a los menos necesitados para que en Haití reine la paz social.
Llévese a Tomás y Jerónimo para que ayuden a organizar el asunto de las basuras; anime a César Mauricio Velásquez para que evangelice a la población, casi toda entregada al vudú; pídale a Luis Carlos Restrepo que trate siquiátricamente a las víctimas del terremoto; convoque a los hijos de Name, de Dáger, de Turbay, para que ocupen las embajadas de Haití en el mundo, y lo representen con dignidad y preparación.
Y llévese a Valencia Cossio, Presidente, que seguro le será útil. Él ya estuvo una vez allá, ayudando: trepado en una de las bases de un helicóptero, con el mechón canoso trepidando en el aire, tiraba a manos llenas raciones de comida y demás estímulos, como si allá abajo no hubiera damnificados sino congresistas de la U.
Lo hizo con tanta destreza, que vale la pena que se instale del todo en Puerto Príncipe y reeduque a la clase política de Haití: que les enseñe a ser decentes, a no comprar apoyos, a no ser nepotistas.
Presidente: váyase con los detectives del DAS, que son expertos en chuzar y pueden servir para poner vacunas; y llévese, de paso, a algunos miembros de las Fuerzas Armadas: estoy seguro de que encontrarán en esa isla gran materia prima para sus próximos falsos positivos.
Aproveche que la doctora Guerra acaba de dejar el ministerio y llévesela para allá, que Haití merece tener un satélite propio; y permita que con ella se instale la Comisión Nacional de Televisión, que ese sufrido pueblo merece entretenerse con un canal, y sólo ellos pueden hacerlo realidad.
Allá hay bastante prado, Presidente, para que monte a caballo; y bonitos ríos, para que chapotee en ellos con todo su gabinete.
Quedaremos a la deriva, es cierto; y nadie podrá reemplazarlo. ¿Juan Manuel Santos, acaso? No, Presidente: nos sacrificamos de nuevo: es mejor que se lo lleve con usted, para que ayude a recuperar la seguridad de la isla. Ellos lo necesitan más que nosotros. Acá ya todo está bien a ese respecto.
Presidente Uribe: sabemos que no le gusta descansar. Y usted ya ha hecho demasiado por nosotros. Siga trabajando, ni más faltaba; pero esta vez ya como un prohombre internacional, más allá de las fronteras. Será duro para los colombianos. Pero comprenderemos con estoicismo que la luz de su faro debe alumbrar otras aguas; más ahora, cuando el agua está tan cara.
Segundo acto:
DE UN CIUDADANO CALEÑO AGRADECIDO…
Porque cambiar a un buen gerente?
Mi niñez transcurrió en un barrio libre y jugando en la calle, las de mis hijas llenas de miedo, no podían ni esperar el bus tranquilas, por la inseguridad. Mis hijas nunca conocieron las calles de su barrio, yo me las conocí todas y me iba con un grupo de amigos a pie para el colegio Berchmans. En esa época era todo un programa, ya que en las calles todo el mundo estaba y vivíamos en una ciudad tranquila. Mis hijas por el contrario se criaron en la incertidumbre y por eso y otras muchas cosas viven afuera.
Para que y porque tenemos que cambiar una persona que nos ha dado la tranquilidad y la paz que todo el mundo debe tener, es mas a la cual tenemos derecho?. Porque?. Simplemente porque dizque hay una democracia?.
El Presidente Uribe no es que se quiera quedar, es que nosotros los Colombianos queremos que el se quede, que es distinto. Yo no soy político, ni me gusta la política, al menos no la real, puede que si la teórica.
Pero ante todo soy un ciudadano que quiere seguir viviendo libre. Un ciudadano que no quiere vivir en la zozobra.
Recordemos el inmediato pasado, recordemos cuando la guerrilla entraba a Ciudad Jardín, si Ciudad Jardín, increíble pero cierto. Recordemos cuando la guerrilla entraba hasta el cerco del Club Campestre, recordemos cuando no podíamos ir ni al Kilómetro 18, ni a el Lago Calima, ni a Jamundi, por la incertidumbre y el miedo. Recordemos los secuestros de la María, tenemos que recordar muchas cosas que pasaron y no fue hace muchos anos.
Recordemos la toma del Palacio de justicia, recordemos cuando volaban los aviones de Avianca, recordemos cuando los mafiosos se paseaban por las ciudades armados hasta los dientes en épocas que rememoraban al viejo oeste, atropellando la gente. Recordemos cuando una niña bonita no podía ir con su novio a una discoteca, porque estos mafiosos la pedían y no había nadie que les dijera nada. Recordemos las bombas a diestra y siniestra en los sitios públicos, mejor dicho RECUERDE, mire para atrás de donde viene y no sea pendejo.
Esto no es política, es simplemente lo que Ud. escoge para vivir, Ud. vera si quiere volver a guardar su moto, abandonar su finca o que su carro se tenga que quedar en el garaje los fines de semana. O montarse en un avion muerto de miedo porque lo pueden volar, como me toco a mi y a muchos en esa epoca.
Ud. alguna vez a visto al Presidente Uribe bebiendo en una fiesta, o lo a visto borracho hasta altas horas de la noche en algún sitio?. Ud. a visto a este señor en esas o lo ha visto trabajando?. Ud. ha visto al Presidente paseando con nuestra plata y a sus hijos dándose la gran vida, como sucedía en el pasado? O los ha visto trabajando?. A los hijos del Presidente los atacan porque se benefician del poder, mas pendejos serian si no lo hicieran, todo el mundo en todas partes del mundo lo a hecho, pero no han robado, Ud. si estuviera en su pellejo también lo haría. Pero la verdad es que son hombres trabajadores en su empresa también.
La verdad es que el pasado ha sido para los de nuestra generación, no muy bueno, al menos los últimos 20 anos antes del Presidente Uribe. La miseria nos invadió, la incertidumbre en los negocios nos rebaso y el atropello estaba a la vuelta de la esquina. Eso quiere volver a vivir?. Cuando los Presidentes de turno vivían de escándalos, por el proceso 8000, o porque les hacían cárceles a los mafiosos tipo Palacio de Versalles o tener Presidentes que vivían todos los días en cócteles con sus generales borrachos en la fiesta de turno, mientras la guerrilla nos acechaba en las puertas de las casas o se tomaban el Palacio de Justicia. Si eso es lo que Ud. quiere volver a vivir, Ud. es masoquista, vaya donde un sicólogo a que lo arregle, o búsquese una mujer o un hombre que le de duro para que sufra Ud., pero no nos ponga a los demás Colombianos a vivir lo que Ud. quiere volver a repetir.
El Presidente Uribe nos salvo de esta, estuvimos al borde del abismo, incluso en mi caso tuve que salir del país y para los que no han sido inmigrantes nunca, les digo que no es nada, pero nada agradable, aunque en mi caso particular estuve en un excelente sitio, pero ni eso compensa la ingratitud del inmigrante. El desarraigo con los años es mortal. Hoy nos acechan desde el exterior y solo Uribe ha tenido los pantalones para no dejarse. Hágase una pregunta, que pasaría si estos dos vecinos que tenemos hoy (no hablo de los países, sino de sus Presidentes de turno), tuvieran un Presidente en este país borracho y en cócteles, con sus mandos militares en las mismas?. O que fuera mani flojo como todos los que tuvimos en el pasado, tipo Samper, Gaviria, Pastrana o Betancourt?. Ud. se imagina como seria eso?. Estaríamos de boina roja y las mujeres con turbante tipo Piedad Córdoba.
Ud. escoge su futuro, luego no llore y por favor no nos haga llorar a los que no queremos, por Ud. dejarse manipular por los politiqueros de turno..
La politica es sucia, llena de inventos y acomodos, no se deje manosear. Mejor este que conocemos con sus virtudes y defectos y que nos ha funcionado, a ensayar con falsos profetas como los del pasado. No muchas veces en la historia se dan lideres como Uribe, Ud vera si lo deja pasar.
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Arturo Mejia Villegas
Cali, Colombia